PASSETTO DI BORGO

¿Sabías que en el Vaticano sigue existiendo un pasaje secreto de la época medieval?

El Passetto di Borgo es un camino peatonal secreto que conecta los palacios vaticanos con Castel Sant’Angelo. Mide 800 metros de largo y fue construido para que el pontífice pudiese llegar a la fortaleza rápidamente en caso de peligro. Tres cuartos de la galería pertenecen al estado italiano, mientras que la parte vaticana está cerrada al público.

Los sarracenos y las Murallas Leoninas

En el año 852, después de los ataques sarracenos que saquearon la Basílica de San Pedro, el papa León IV rodeó el Vaticano de murallas de seis metros de altura hechas con bloques de piedra de tufa y de ladrillo “reciclado” de edificios romanos. Envolvía con sus cuarenta y cuatro torres vigía y tres puertas, la que se llamó desde entonces la “Ciudad Leonina”

El Passetto

El Passetto se creó en la ronda de guardia de las murallas, probablemente durante el pontificado de Nicolás III Orsini (en torno a1280), cuya familia ya poseía el castillo de Sant’Angelo. Este papa también transfirió la sede pontificia de San Juan de Letrán al Vaticano para tener una auténtica fortaleza, que hasta el siglo XIV no fue exclusiva para los papas.

En el siglo XV se dotó al Passetto de una ronda protegida con almenas. El papa Borja lo restauró y lo usó durante la invasión de Carlos VIII de Francia.

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El Saqueo de Roma: cuando el Papa se salvó saliendo disparado por el Passetto

El emperador Carlos V atacó Roma el 6 de mayo de 1527 por pertenecer a la liga anti-habsbúrgica. Entre las tropas había hordas de “lanzichenecchi” (artilleros) alemanes protestantes y antipapistas.

El papa Clemente VII salvó su vida gracias a los cortesanos y nobles que lo cubrían con un manto negro para evitar que sus vestiduras blancas lo pusieran demasiado a tiro, mientras que las guardias suizas que protegían la retirada fueron masacradas. Aun hoy se pueden ver en las murallas, las marcas de aquél asalto brutal a golpe de arcabuz.

Las modernas aperturas del Passetto: del flujo humano a los automóviles

En el siglo XVI el barrio de Borgo que contaba con un hospital, iglesias, monasterios, talleres, tabernas y albergues, comenzó a expandirse fuera de las Murallas Leoninas, por lo que resultó necesario abrir arcos en los muros del Passetto. Muchos de estos quedaron firmados por el papado de Pío IV Medici que colocó su escudo (seis esferas que simbolizarían píldoras medicinales o naranjas que aluden al comercio con Oriente), dando nombre a una de las calles: Via delle palline (de las bolillas).

Admirad el Passetto en dirección a la Basílica de San Pedro, girando a la derecha hacia la columnata norte hasta llegar a Porta San Pellegrino. Seguid a lo largo de la columnata hasta Porta Angelica, con sus dos arcos. En el lado que mira hacia Plaza Risorgimento, sobre el arco de la derecha, se ve otra vez el escudo Medici y por encima, las abejas de la restauración del tiempo de papa Barberini.

El arco izquierdo lo abrió el ayuntamiento de Roma en 1933 (se lee en el escudo con las letras SPQR) y observando detenidamente se pueden ver las letras “E.F.” de Era Fascista, una de las huellas de aquél régimen que aún quedan en muchos edificios (la mayoría de estos símbolos desaparecieron después de la guerra).

Si se va por Via dei Corridori, se camina en paralelo al Passetto. En Plaza Pia hay una placa que recuerda a los partisanos asesinados por los nazis en 1944. Y por último, las murallas llegan hasta Castel Sant’Angelo.

¿Se puede visitar el Passetto?

Al Passetto se puede acceder desde el Museo Nacional de Castel Sant’Angelo. Se puede recorrer con visitas guiadas aunque actualmente está en fase de restauración. Por ello, lo mejor es observarlo desde las alturas, desde la cúpula de San Pedro por ejemplo o desde la terraza de Castel Sant’Angelo.