Las reliquias de la Pasión de Cristo en la Basílica de San Pedro

Los misterios de las reliquias de la Pasión de Cristo en la Basílica de San Pedro

Las reliquias son restos, objetos, etc. que han estado en contacto con lo divino. Se veneran por su poder espiritual, capaz de obrar milagros o curar.

El culto de las reliquias nació en los albores del cristianismo. Durante la época de las persecuciones, los cristianos aguantaron con fuerzas siguiendo el ejemplo de la vida de los santos y del sacrificio de los mártires. A estos les rezaban en sus sepulturas o con objetos que les pertenecieron. El emperador Constantino, en el siglo IV, impulso el culto de las reliquias construyendo santuarios que se convirtieron en meta de peregrinación.

La veneración de las reliquias alcanzó cotas máximas durante las Cruzadas. Tras la Reforma protestante en el siglo XVI, fue de nuevo impulsada por la Iglesia en oposición a la comunidad luterana, que aborrecía esta práctica. Posteriormente, el descubrimiento de las catacumbas y el nacimiento de la arqueología cristiana estimularon nuevas formas artísticas para el culto; la Basílica de San Pedro representa su mayor ejemplo en estilo barroco.

Gian Lorenzo Bernini dispuso teatralmente las reliquias más importantes del Vaticano insertándolas en los pilares de apoyo de la cúpula. Estos fueron decorados con esculturas de mármol de Carrara dentro de hornacinas; sobre ellas hay unos pequeños balcones para la exposición de las reliquias. Por los pilares se baja a las Grutas Vaticanas, lugar de sepultura de las tumbas papales.

La Lanza del Destino

Es la lanza que hirió el costado de Cristo que empuñaba el centurión romano Longinos. La estatua realizada por Bernini está en el pilar noreste.

La lanza fue conservada en Jerusalén hasta mediados del siglo VII y tras la invasión árabe fue transportada hasta Constatinopla. Aquí estuvo hasta 1492, cuando la donaron al papa después de la invasión turca de la ciudad.

Esta lanza ha causado siempre una gran fascinación en la cultura occidental. Como también causaron otros fragmentos que de ella había: el que perteneció a los reyes de Francia se perdió con la Revolución Francesa; el de Antioquía en Armenia; el fragmento conocido como la “Lanza Sagrada” de Viena, símbolo del Sacro Romano Imperio y de los Habsburgo que Hitler se llevó a Nuremberg como parte de un delirante proyecto esotérico.

La Vera Cruz

En el pilar noroccidental despunta la escultura de Santa Elena, la madre de Constantino, de Andrea Bolgi. Ella fue a Jerusalén y encontró la Cruz de Cristo, trajo algunos fragmentos a Roma y construyó la Basílica de Santa Cruz expresamente para estos.

Il velo de La Verónica o El Santo Rostro

Verónica está en el pilar suroccidental. La estatua, realizada por Francesco Mochi, representa a la mujer que se quitó el velo para secar el rostro de Jesús durante la subida al Calvario y sobre el que quedó imprimido milagrosamente su efigie. Verónica viene del griego: “verdadera imagen”.

El velo está en San Pedro desde el siglo VIII aproximadamente. Fue expuesto solemnemente en el Primer Jubileo, el del año 1300, suscitando un fuerte sentimiento de devoción.

La Cabeza de San Andrés

El hermano de Pedro y apóstol San Andrés, tiene una estatua hecha por Francois Duquesnoy en el pilar suroriental. La reliquia de la cabeza fue donada en 1964 por Pablo VI a la diócesis griega de Patrás.

Las reliquias no están accesibles al público. Solo los canónicos de San Pedro pueden llegar hasta los balcones, pero durante ocasiones muy especiales se muestran desde lo alto a los fieles en la iglesia.