Historia de la Pascua

La Pascua es, para el cristianismo su fiesta más importante, porque es la más solemne. Celebra la resurrección de Jesús que tuvo lugar tres días después de su muerte.
La fecha de la Pascua cambia cada año, a diferencia de la de Navidad y presenta rasgos en común con la Pascua judía e incluso con celebraciones paganas.

 

La Pascua en San Pedro

En la Basílica de San Pedro se conmemoran algunas solemnidades durante toda la Semana Santa comenzando por el Domingo de Ramos.
El Viernes Santo se celebra la Pasión de Cristo en la Basílica y por la tarde del mismo día,  tiene lugar el Vía Crucis en el Coliseo.
El Vía Crucis rememora el camino que Cristo tuvo que recorrer hasta ser crucificado en el Gólgota. Lo componen catorce estaciones y al final del mismo el papa imparte la Bendición Apostólica a los fieles.
Mientras que para participar al Vía Crucis no hay entrada, para hacerlo a la Santa Misa del Domingo de Resurrección sí, éstas son gratuitas y solicitan escribiendo a la Prefectura de la Casa Pontificia.
Al final de la homilía el papa imparte la bendición Urbi et Orbi para el perdón de los pecados a todos los fieles congregados.

 

¿De dónde viene la palabra "Pascua"?

El término "Pascua" deriva del griego pascha, que a su vez deriva del arameo pesah que significan "tránsito", "pasar al otro lado".
Para los cristianos pues, la Pascua es el tránsito de Cristo de la muerte a la vida y de consecuencia para el hombre, del pecado a la salvación.
La Pascua judía (pesah o pesach) rememora la fuga de Egipto y el paso del Mar Rojo.
La Pascua cristiana en inglés se conoce como Easter que deriva de la divinidad pagana Eostre y de las celebraciones agrícolas de la llegada de la primavera, llamadas Ostara.

 

¿Cómo se sabe cuando llegará Pascua?

La fecha de Pascua cambia en función de la lunación. Para la iglesia católica y para los protestantes se celebra el domingo sucesivo al solsticio de primavera, entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Desde el Concilio de Nicea del año 325 se usa este sistema para darle fecha.
Los ortodoxos conmemoran su Pascua entre el 4 de abril y el 8 de mayo, porque toman como referencia el domingo después de la primera luna nueva de primavera.

 

El origen de la Pascua

La Pesach judía era una fiesta agrícola como otras muchas celebradas por algunos pueblos de Oriente Próximo, que se hizo coincidir posteriormente con la rememoración de la fuga de Egipto.
Existe una profunda relación entre la Pascua cristiana y la Pesach.
En los Evangelios, se menciona que Jesús murió precisamente el día de esta fiesta judía que aquél año cayó en sábado. La resurrección sin embargo, fue el domingo: el día sucesivo a la Pesach, convirtiéndose así en el día sagrado del Señor (dies Dominica en latín).
Hasta el siglo II, los primeros cristianos celebraron la Pascua el mismo día que se celebraba la Pesach, como rememoración del sacrificio que hizo Cristo para salvar a la humanidad del pecado original. Más tarde, en el Concilio de Nicea, se decidió conmemorar la resurrección cambiando así la fecha al primero domingo después del solsticio de primavera.

 

Los huevos de pascua, el cordero y el conejo.

Muchos de los símbolos que se usan en Pascua proceden de las tradiciones judías y paganas.

El huevo ha representado siempre el origen de la vida. Desde tiempos inmemoriales se ha ligado al culto de la Gran Madre y de otras divinidades femeninas. Como ejemplo la diosa Eurinome, que se convirtió en paloma y puso un huevo al que la serpiente Orfión se enroscó con siete giros. De él salió la entera creación cuando se abrió.
 
Los primeros cristianos pintaban de rojo huevos de gallina recordando la sangre que Cristo había derramado por ellos o los decoraban con cruces y otros símbolos. Esta tradición perdura todavía en la iglesia ortodoxa y en ritos de los católicos greco-bizantinos.
Los antiguos campesinos paganos romanos enterraban un huevo pintado de rojo para atraer la fertilidad a los campos en primavera.
Para los cristianos el huevo simboliza la resurrección de Jesús.
Todo apunta a que la tradición de regalar huevos de Pascua sea original de la Alemania medieval, donde se comenzaron a reproducir huevos artificiales cubiertos con materiales preciosos.
En el siglo XX se difunden masivamente los huevos de chocolate, cuyo precedente lo encontramos en Francia en el siglo XVII, en la corte del rey Sol.

Los judíos celebraban la Pesach comiendo cordero, animal de cuya sangre pintaron las puertas de casa, para que el Cordero de Dios los distinguiese de los egipcios la noche que Yaveh sacrificó a los primogénitos de todos los hombres y animales de las casas que no tuviesen la marca de sangre.
Los cristianos por su parte, cocinan cordero para honrar la muerte de Jesús, el Hijo de Dios que se sacrificó como este animal para librar al hombre del pecado original.

El conejo y la liebre han simbolizado siempre la fertilidad, dada la veloz capacidad de reproducción de ambas especies.
En la iconografía de la diosa Eoste que da nombre al Easter inglés, suele aparecer con cabeza de liebre.
Quien usó por primera vez el símbolo de la liebre para referirse a la Resurrección de Jesús fue San Ambrosio en el siglo IV, haciendo referencia al pelo de este animal que cambia de color con las estaciones, como concepto de una vida nueva.
Por el contrario, el conejo no se usó como símbolo de la Pascua hasta el siglo XVI en Alemania. Los lugares donde se ha difundido más el conejo Pascual y la costumbre de hacer dulces con forma de conejo es en los países de lengua sajona y en los Estados Unidos.