EL PALACIO APOSTÓLICO VATICANO

Durante más de mil años los papas vivieron junto a la Catedral de Roma: San Juan de Letrán, construida por el emperador Constantino en el siglo IV. Tras la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d. C. y debido a las invasianos bárbaras y a la consecuente inestabilidad política, se creó una ciudadela fortificada alrededor del palacio y de la Catedral de Letrán que sin embargo cayó en ruinas cuando los papa se transfirieron a Aviñón (1309-1377). Al regresar el papado a Roma la Santa Sede fue ubicada en el Vaticano donde ya existían edificios medievales protegidos por murallas.

Este conjunto fue enriquecido con nuevas construcciones hasta el siglo XVII, cuando el palacio superó las 1000 estancias.

Nos ocuparemos hoy del edificio más sublime y representativo de todos, el Palacio de Sixto V (1585-1590).

Los apartamentos papales en el Palacio de Sixto V

Domenico Fontana – el arquitecto que levantó el obelisco en la plaza de San Pedroconstruyó el elegante edificio gris que se asoma a la plaza y que se diferencia inmediatamente de los demás edificios que surgen a su espalda, construidos en diferentes épocas.

El palacio englobó la Torre de Niccolò V de 1453, actual sede del IOR o banco vaticano).

Este edificio decorado con ricos frescos, esculturas y obras de arte, albergó la residencia papal desde su construcción. Francisco es el primer papa que no vive aquí aunque lo usa para actos y otras actividades.

El apartamento papal se sitúa al tercer piso y tiene una docena de estancias: la biblioteca, un pequeño salón, el despacho del secretario particular, el despacho del papa con la célebre ventana desde donde proclama el Ángelus, la habitación papal -donde murió Juan Pablo II- que desde fuera se ve porque es la primera ventana de la derecha en el último piso, un baño, una enfermería y una capilla privada.

En el segundo piso hay un lujoso “apartamento noble” para las recepciones privadas con los jefes de estado; la refinada sala del “tronetto” (pequeño trono); la biblioteca y la sala del Consistorio donde Benedicto XVI anunció su abdicación. Para eventos más multitudinarios existe la Sala Clementina y por último la Capilla Redemptoris Mater, una joya artística decorada en 1999 con los mosaicos del padre jesuita Rupnik.

En el palacio se encuentra el apartamento del Cardenal Secretario de Estado y otros despachos del gobierno.

A principios del siglo XVII los papas transfirieron la sede al Palacio del Quirinal, donde estuvo hasta 1870, año en que cayó el Estado Pontificio y lo tomó el rey de Italia como su nuevo palacio, por lo que los papas volvieron al Vaticano.

El Portal de Bronce donde sacar las entradas para participar a la recepción del Santo Padre

El portal de bronce custodiado por la Guardia suiza es la entrada principal del Palacio Apostólico y conduce, a través de la Escarela Regia de Bernini a la Capilla Sixtina.

Desde el vestíbulo de dicha escalera se sube al primer piso del palacio, donde se encuentra la Prefectura de la Casa Pontificia, que es el ente que da gratuitamente las entradas para participar a la celebración y a la recepción papal. Las entradas se retiran en la Oficina que está en el Portal de Bronce.

La célebre ventana

La ventana del estudio papal está en el último piso, es la segunda empezando por la derecha y desde la que cada domingo y solemnidades, el papa sale al mediodía para recitar el Ángelus y bendecir a los fieles. La ventana viene adornada con un estandarte de terciopelo rojo y oro con el escudo papal, para la ocasión.

La participación al Ángelus es libre y la tradición se remonta a agosto de 1954, pontificado de Pío XII.