LA SACRISTÍA DE SAN PEDRO

Está cerca de la entrada de la Necrópolis de San Pedro, a pocos metros del lado sur de la Basílica a la que la unen dos galerías que terminan en el lugar donde se encuentran la tumba de Pío VIII y la Capilla del Coro.

La sacristía original de la época de la basílica de Constantino no se conserva.

En el siglo XVI se realizó una provisional en un mausoleo de época imperial que estaba junto al Obelisco que fue reconvertido en iglesia en torno al siglo V. Era la actual Santa María de la Fiebre, llamada así por un fresco tardogótico milagroso que hoy se halla en el Museo del Tesoro o Rotonda (Iglesia redonda) de San Andrés, que desde1462 acogió la reliquia salvada del peligro de la invasión turca. Fue inmortalada en el dibujo de Pieter Saenredam de 1629 que se conserva en la National Gallery of Art, de Washington D.C.

La Rotonda acogió hasta el siglo XVII la tumba de los papas españoles de la familia Borja, pero fue demolida junto a la vecina iglesia de San Esteban de los Húngaros, del siglo VIII, para construir la moderna sacristía. Para ahorrar dinero, los mármoles de ambas iglesias fueron reutilizados en esta, junto a otras piezas como las columnas de los recién destruidos campanarios de Bernini cuya procedencia era el depósito de la Reverenda Fábrica de San Pedro y, como sucedió luego para la Fuente de Trevi, otros fondos los subvencionaron los ingresos de la Lotería.

La última gran obra del Barroco romano

En 1715 se abrió un concurso para la realización de la sacristía y los mejores arquitectos presentaron maquetas de madera, pero no se llegó a nada. Las maquetas están en una de las salas octagonales del piso superior de la basílica, a 25 metros del nivel del suelo y es accesible solo al personal interno a través de escaleras de caracol y ascensores.

Fue el Papa Pío VI Braschi quien encargó a Carlo Marchionni que llevase a cabo el edificio actual en 1786.

Pío VI fue un gran amante del arte y sufrió las consecuencias de la Revolución francesa, pues después de haber perdido el Estado Vaticano bajo la ocupación de Napoleón, fue exiliado y murió en prisión en Valence.

Marchionni no quiso seguir el estilo neoclásico de su época sino retrotraerse a un estilo más cercano al siglo XVI de gusto barroco, lo que le conllevó una lluvia de críticas.

El exterior está decorado en estilo clásico y la cubre una cúpula octagonal.

Entrar en la Sacristía

Una parte es pública y se puede visitar entrando desde la Basílica, en la nave izquierda, por la puerta bajo el monumento fúnebre de Pío VIII.

En el ingreso se encuentran la rica escultura del siglo XVI de San Andrés hecha con cinco tipos de mármoles (cipollino, porta santa, bardiglio, marmo apuano, breccia rossa) y las grandes placas de mármol de carrara con los nombres de los 148 pontífices enterrados en la iglesia, desde San Pedro a San Juan Pablo II.

Se llega hasta la Sacristía de los Beneficiados (convertida en 1974 en el Museo del Tesoro) por la galería occidental que por el exterior mira hacia la plaza de Sant Marta, donde vive el Papa Francisco. Está decorado con frescos en la cubierta y columnas de mármol que proceden de la antigua iglesia de San Esteban de los Húngaros. En las pareces hay lápidas y bustos de papas con nichos ovales enmarcadas con mármol amarillo.

Siguen luego los espacios cerrados al público: la Sacristía Común y la de los Canónicos, a la que se accede desde la galería oriental. Es un espacio que llega hasta la Capilla del Coro y está reservado solo al clero.

La Sacristía Común es el corazón del edificio, en ella destacan los colores de los mármoles antiguos.

El espacio central octagonal retoma la forma de la Rotonda con sus ocho altares (siendo 7 el número del hebraísmo y 8 el del cristianismo)

En el centro del pavimento de mármol está el escudo de Pío VI y se puede ver también e los capiteles de toda la Sacristía.

Bajo la palabra SILENTIUM, dos columnas de Villa Adriana enmarcan un altar con la réplica en mosaico de la Deposición de Caravaggio del Museo Vaticano.

¿Sabíais que San Pedro es una parroquia?

La Sacristía desarrolla un trabajo diario igual que en cualquier parroquia con misas a diferentes horas del día, confesiones, bautismos, confirmaciones y bodas (que se celebran solo en la Capilla del Coro, en la mitad de la Nave sur).